

Como la primera vez me gustó mucho decidí volver una mañana de agosto. Esta vez aprovechando un día nublado. Pensé que no podía desaprovechar un cielo así.








Vista derecha de la zona rocosa. Una bella explanada del tamaño de medio campo de futbol. Toda de roca. En los días de fuerte viento norte está practicamente cubierta por las olas.